El cielo de Enero

EL CIELO DE ENERO. Comenzamos un nuevo año y el Cielo nos ilumina el camino

A pasitos de comenzar el nuevo año 2018! Y parece que será un año donde habrá que esforzarse y trabajar para alcanzar la cima. Si sumamos las cifras que compone el nuevo año nos da 11. El número 11 es considerado por la numerología un número maestro; y como todo número maestro las cosas no se le hacen fáciles; le toca pasar por grandes pruebas y esfuerzos para poder crecer y desarrollar sus cualidades de maestro.

Desde el Tarot de Marsella, el Arcano 11 está representado por La Fuerza: aquella joven Maga que nos conecta con las fuerzas instintivas que llevamos dentro; aceptar y aprender a dirigir las emociones que muchas veces nos devoran, no dándole la espalda, sino aprendiendo a conducirlas.

Desde el Tarot de Rider-Waite el Arcano 11 está representado por La Justicia: la regulación y la compensación.; la unión armoniosa de las fuerzas opuestas. Construir el equilibrio entre el cielo y la tierra, entre el plano espiritual y la experiencia terrenal.
Astrológicamente hablando, iniciamos el año con una fuerte energía Capricorniana abriendo camino: el Sol, Venus, Saturno (el dueño de la casa) y Plutón se encuentran en dicho signo.

La mejor imagen que representa a Capricornio es la Montaña: firme en la tierra elevándose hacia el cielo.

Capricornio simboliza el estado final de un proceso de desarrollo y principio de un nuevo período. Estabiliza lo expandido en Sagitario.

Capricornio nos enseña a ser autoridad en sí mismos, para ir construyendo un pensamiento independiente y así poder acceder a nuevos niveles de conciencia. Nos demuestra que para lograr algo debemos trabajar firme y constante hacia esa meta.

El gran tributo que tiene este signo es su Voluntad, un requisito indispensable para recorrer nuestro camino de crecimiento. Dirigida concientemente, la fuerza de voluntad estimula y desarrolla los talentos y capacidades potenciales, y elimina las condiciones no deseadas hasta que, finalmente, aparece una forma más refinada y perfeccionada, en auténtica sintonía con el verdadero yo interior. Pero este proceso sólo puede tener éxito si el individuo ha desarrollado su propio centro y se ha dado cuenta de que él mismo es el portador de esta libre voluntad.

Todo esto no solo estará activado durante este mes sino que, por la llegada de Saturno a este signo, podremos trabajar sobre estos asuntos durante todo el año.

El día 02 tendremos la primer Luna Llena del año. Se dará sobre el eje Cáncer-Capricornio.

“Durante la luna llena se puede percibir un impulso espiritual intenso que estimula a los seres humanos a la interiorización y a la reflexión espiritual” Louise Huber

Esta lunación pondrá de manifiesto la necesidad de equilibrio entre el mundo privado y el mundo social-profesional; entre aquel territorio conocido y cómodo que me brinda seguridad y las nuevas oportunidades que se presentan.

La Luna se encuentra en Cáncer (su morada) iluminando profundas necesidades emocionales a las cuales debemos atender para poder alcanzar con éxito las ambiciones capricornianas.

Muchas veces nos encontramos corriendo detrás de metas y objetivos que, si no provienen desde aquel llamado del corazón y es alimento para nuestro hogar interior, siempre nos sentiremos vacíos. Esta lunación nos invita a iluminar nuestro hogar interior para desde allí partir hacia lo que verdaderamente buscamos.

Buena oportunidad con el nuevo año gregoriano y la luna llena para realizar un ritual de conexión y limpieza emocional.

Durante las primeras semanas estará activada la conjunción entre Marte y Júpiter que se encuentran recorriendo Escorpio. El guerrero y el maestro unidos brindando la posibilidad de incrementar nuestra capacidad de lucha por aquello que queremos alcanzar. Se vuelve más intenso y comprometido nuestro trabajo de sanación y liberación, así como también el nivel de agresión puede verse más exacerbado. Esta agresión siempre debe buscar un buen canal de expresión para no convertirse en violencia.

El 17/01 tendremos la Luna Nueva en Capricornio. Anteriormente habíamos hablado de que una de las tantas fortalezas de este signo es la Voluntad; en esta Lunación, luego de la limpieza que realizó la Luna Llena, puede ser esta una buena oportunidad para armar aquellos objetivos que queramos desarrollar en este nuevo año. Aquellos propósitos que nos ayudan a crecer como Seres en todos nuestros planos: el social-profesional, el emocional y el espiritual. Esta es una buena oportunidad para entrenar la Voluntad este año, ya que vamos a tener que utilizarla para llevar a cabo aquello que nos propusimos.

El día 20/01 el Sol ingresará a Acuario: Este signo nos muestra que el trabajo no se hace solo, se deben buscar a otras personas para trabajar juntas por un mismo objetivo. Construir la red. Acuario es la oportunidad de encontrarle una solución original a aquel problema existente que tenemos.

Cerraremos el mes con otro gran evento celeste: el Eclipse Lunar el día 31/01; el primer eclipse del año. Un eclipse de luna se da cuando las luminarias están en oposición, lo que es conocida como fase de Luna Llena; debiendo a su vez, estar en aspecto de conjunción a los Nodos de la Luna. Durante un eclipse, nos encontramos en un momento de cierre y culminación de un proceso, proceso que quizás mueva información que se habilitó en Agosto 2017, con el eclipse anterior.

Los eclipses vienen a poner a prueba aquellos asuntos que representan los signos en donde se encuentran las luminarias. En este caso Leo- Acuario. Influyen en nuestro proceso de evolución colectivo e individual.

Leo es quien se centra en el Uno, es el rey, nace el individuo que todos necesitamos ser para realizar nuestra experiencia en este plano. Acuario nos muestra que no estamos solos, que debemos buscar a aquellos con los que podamos realizar nuestro trabajo: nos invita a construir La Red. Leo es el individuo haciendo su experiencia en la Tierra, Acuario es el cielo.

Estos Eclipses abren la posibilidad de conectar desde la Tierra al Cielo, desde el Uno al Todo.

Feliz Año Nuevo para todos.
Sembremos y cosechemos Amor, Respeto y Gratitud para este año.
Romina Reale. Astróloga. Prof. de Centro Urania