El cielo de Noviembre

AstroNota. El cielo de Noviembre

Noviembre abre el cielo con el Sol transitando los 8° de Escorpio. En astrología es el Sol quién a través de su luz da a conocer la vibración del signo por el que hace su paso. Este mes abrió conmocionado por todos los sucesos de misterios, ocultamientos que salen a la luz.
El Sol arquetipo del Rey del zodíaco, se cruzó con Júpiter el arquetipo del Maestro en los 4° de Escorpio. Ambos planetas en escorpio iluminan y expanden las profundidades más recónditas de nuestra mente. Imaginemos un gran sótano el cual es Escorpio que no tiene luz propia. El Sol es la llama de una vela que nos permite ver, descubrir que cosas terminaron siendo archivadas olvidadas en ciertos recónditos espacios de nuestro inconsciente. Júpiter expande esa luz que se transforma en un gran rayo luminoso, como si destapáramos el techo de ese sótano a pleno mediodía y viéramos todas las alimañas allí formadas por esas cosas de las que terminamos olvidando atender. Mercurio, indicador de la mente también se encuentra en Escorpio hasta el 6 de noviembre que ingresa en Sagitario, para dar paso el 8 de noviembre al ingreso de Venus al signo de la Gran transformación.
Este mes nos da la oportunidad de trabajar sobre nuestra mente inconsciente. Aquellos mecanismos que terminamos habituando de tal forma que olvidamos que nos gobiernan. En el signo de las pasiones y estas entendidas al modo griego del pathos, como aquellas emociones que nos terminan poseyendo restringiéndonos completamente de nuestra libertad. Ya que la energía no fluye libremente sino que se ve estancada en un pensamiento, una emoción que termina gobernándome.
Los movimientos de este mes y sobre todo con el inicio del tránsito de Júpiter por Escorpio, nos ofrecen las herramientas para conectar con esta interioridad y producir la alquimia.
El 4 de Noviembre se dio la Luna Llena en Tauro, energía que nos recuerda aquello que no es permanente, la maya (ilusión), de la que habla el Hinduismo. Aquella forma que me sostiene y que es hermosa como el cuerpo que nos da la vida, nos permite interactuar, habitar un espacio en común, descubrir experiencias, pero que no es permanente o eterno, está en un constante cambio, eso es lo que nos recuerda Escorpio. ¿Alguna vez te pusiste a pensar que no hay nada que cambie más que tu propio cuerpo?, hablamos como si fuéramos el mismo pero aquello que señalamos cuando decimos YO, que es nuestro pecho, con la imagen que formamos en nuestra mente que es la de nuestro cuerpo en su estado actual. De alguna forma niega que ya no tiene la misma cara de hace 20 años atrás o la que va a tener 20 años en el futuro. Eso nos mueve esta Luna Llena junto al trígono partil a Neptuno en Piscis que nuevamente nos lleva a los vericuetos de la mente que entra en contacto con un más allá.
El tránsito de Júpiter nos va a permitir meternos de cabeza en nuestra interioridad. Ya sea por una búsqueda movida desde lo personal, o por un tío que nos vuelva tan locos que nos haga reflexionar o en el mejor de los casos un Maestro que se torne tan malvado por el dolor que nos causa, pero con su accionar al servicio de hacernos abrir los ojos en la oscuridad de nuestra alma.
Siempre que decimos Escorpio pensamos en dolor. El ejercicio es entender que ese dolor es el percibido por nuestro ego cuando descubre que no es un cuerpo eterno o que por no querer identificarse se termina polarizando y abandonando de toda forma, creencia o cuerpo.
En Libra tenemos que tomar la decisión, o me quedo en el mundo conocido (el desarrollado de Aries a Virgo), en mi ego como está o me lanzo a un lugar que no conozco y que me confronta a “no sos solo eso”, hay un más allá, que no implica renunciar a lo conocido sino resignificarlo y aprender a sostenerme de otra manera. Algunos dicen que es la verdad hallada. Ese es el conocimiento de Sagitario que vamos a poder explorar a partir del 23 de Noviembre cuando el Sol ingrese allí.
Pero el cielo como siempre nos prepara. El 18 de Noviembre con la Luna Nueva en Escorpio, vamos a poder vaciarnos, de todas esas personas que quizás asumen ese papel de confrontarnos al dolor. ¿De qué manera? Tomándonos cinco minutos para hacer tres respiraciones profundas y poder hacernos cargo poco a poco de nuestras propias heridas. El 22 de Noviembre, Neptuno se pone Directo, es un gran momento para disolver y recibir el abrazo amoroso del océano que como un bálsamo cura toda herida. Mientras que Júpiter va haciendo un trígono, facilitando esa Sanación.
Es así como el ingreso a Sagitario siempre nos abre las puertas y ventanas, para que el aire entre, mientras que el proceso Escorpiano siempre limpia dejando que ese aire circule en el interior. Con todo el conocimiento de lo vivido, en Sagitario la mente hace una resignificación de cómo entenderse a sí misma. Esto lo podemos ver gracias a que el día 28 Mercurio haga Conjunción a Saturno quién ya se está despidiendo de su paso por Sagitario y todos los signos mutables, Géminis, Virgo y Piscis, para ingresas a su hogar en Capricornio.
La mente es como el cuerpo físico, la llenamos de huellas, imágenes que terminamos creyendo que somos solo eso. Nuevamente no se trata de desecharla, se trata de entenderla, respetarla, cuidarla y utilizarla de un modo apropiado. ¿Cuál es ese modo? La Psicología Ayurveda nos dice, reflejar la verdadera Luz de nuestro Ser.
Om Shanti, Shanti, Shanti! (Paz, Paz, Paz).
Y que tengas un muy buen mes!!
Juan Manuel Moro. Lic. en Piscología. Astrológo